THÉRÈSE RAQUIN ZOLA, ÉMILE

Nota media 7,42 Muy bueno 24 votos 7 críticas

Resumen

Cuarta novela de Émile Zola y la primera en la que toma forma el ideario naturalista. A partir de un trágico suceso ampliamente comentado en la prensa de la época, esta historia de pasión ineluctable, adulterio, asesinato y remordimiento en una oscura mercería del pasadizo de Le Pont-Neuf cosechó para el autor las más acerbas recriminaciones de los moralistas de la época. La vida gris de Thérèse cambia por completo en el momento en que empieza su apasionada relación con Laurent, el mejor amigo de su marido, Camille. Thérèse y Laurent deciden asesinarle para amarse con libertad. Pero, a partir de ese momento, ambos viven atormentados, creen ver a Camille por todas partes, recordándoles el crimen que cometieron. La culpa, disfrazada de espectro, los perseguirá para siempre.

7 críticas de los lectores

8

Brillante novela que en su día recibió más de un varapalo exacerbado por parte de la crítica moralista. Émile Zola exploró en ella las más bajas pasiones: La desazón, el adulterio, el crimen y los remordimientos; eclosionan vivamente bajo una vena naturalista devastada de fogosas atrocidades y sanguinarias irracionalidades. Sin duda influyó y abrió el camino a otras muchas obras de parecidas características. Su turbadora lectura me ha traído a la memoria novelas bastantes posteriores como "La familia de Pascual Duarte" de Cela, "A sangre fría" de Truman Capote, o "El hijo de casa" del guatemalteco Dante Liano.

hace 1 año
7

El libro se deja leer bien y mantiene un buen nivel hasta el asesinato. A partir de ahí, me resulta poco verosímil la omnipresencia del ahogado y la degeneración irremisible de los nuevos esposos. Después de leer Germinal, la verdad es que esta historia me parece un poco floja.

hace 1 año
8

Muy buena novela. Mantiene siempre el interés desde las páginas iniciales hasta el desenlace. Si bien en las páginas centrales me ha resultado un tanto monótono el continuo estudio de la sicología sobre la actitud y comportamiento de los dos asesinos, sin variante notoría, bien cierto es que también me parecería que corre muy directamente al final sin entrar en detalles, lo cual tampoco beneficiaría la trama, ya que es una novela nada larga. Buen desenlace final. Me gustó mucho la presencia y sicología de un tercer personaje, sobre todo en el desenlace, de más importancia, incluso, que los dos asesinos.

hace 2 años
10

Me gustó muchísimo, hace muchos años que lo leí y no recuerdo con mucho detalle, pero recuerdo que la historia llena de intriga me mantuvo atrapada hasta el final.

hace 2 años
9

Thérèse Raquin es uno de esos libros que no puedes dejar de leer hasta que llegas al final. No porque sea una de esas novelas que te mantienen en vilo hasta el último momento, pero tiene un estilo tan fluido y tan ligero que no puedes dejarlo en la mesilla de noche para irte a dormir. Un retrato apasionante sobre la culpa y los remordimientos, unos personajes creados con la idea de transmitir exclusivamente lo que nos transmiten, pero que en ningún momento pecan de planos. Incluso me atrevería a decir que lo que Zola pretendía era realizar un ensayo sobre estos sentimientos, sirviéndose para ello de personajes muy bien definidos, movidos por una motivación única. Desde aquí, una novela muy recomendable.

hace 3 años
8

Gran novela de este escritor naturalista, en la que según él mismo indica en el prólogo, aplica el método científico a la narración, mediante un análisis profundo de los temperamentos de los personajes principales. Thérèse y Laurent se convierten en apasionados y satisfechos amantes, hasta que su relación se ve forzosamente interrumpida. La pareja sabe que Camille, el marido de Thérèse, es el único obstáculo a su felicidad. Poco a poco la novela se va pareciendo más a una tragedia, con un desarrollo detallado y minucioso de la degradación moral y enfermiza de los protagonistas. El lector acaba envuelto en la atmósfera angustiante y asfixiante del texto. Muy bueno.

hace 5 años
10

Thérese Raquin es un libro con una narrativa espectacular y un argumento muy hilado, a la par que peculiar. Al ser un libro escrito por un introductor del naturalismo, no hace falta que indique el empeño puesto en encuadrar al lector en el espacio dónde transcurre la novela. De hecho, ese ímpetu por la descripción paisajística es el que hace que al leerlo nos sumerjamos en el tumultuoso barrio suburbial de París que nos presenta de entrada, en la mercería de Madame Raquin y en el aciago mas tranquilo Vernon de la infancia de la protagonista. He llegado a sentir verdadera asfixia en determinados momentos de este libro, presentado por su autor en un epílogo (que por cierto rehusaba de escribir en sus libros y fue necesario para acallar a la crítica), como un estudio de los patrones psicológicos de los personajes. Mi recomendación es sincera; no se arrepentirán de leerlo.

hace 7 años