SONATA DE OTOÑO. SONATA DE INVIERNO. Memorias del Marqués de Bradomín VALLE-INCLÁN, RAMÓN MARÍA DEL

Nota media 7,74 Muy bueno 47 votos 4 críticas

Resumen

Cumbre de la prosa modernista española, estas «memorias amables» las SONATAS, supusieron a comienzos del siglo XX la introducción en España de preocupaciones, temas y formas artísticas que dominaban en Europa. «Feo, católico, sentimental» carlista y presuntamente «perverso» el Marqués de Bradomín resume en su personalidad todas las tensiones que en la crisis finisecular se mueven entre el amor y la muerte, la sensualidad y el misticismo, la estética y la vida. La Introducción de Leda Schiavo, de la Universidad de Chicago (Illinois), guía al lector a través de todas esas entrecruzadas sendas, señalando y analizando, al mismo tiempo, innumerables riquezas de estilo. Al fondo de todo destaca la extraordinaria talla de don Ramón del Valle-Inclán, gran conocedor de la nueva literatura de la época y deslumbrante mago de la palabra.

4 críticas de los lectores

9

Valle-Inclán es un autor clave de las letras españolas del siglo XX. Y estas Sonatas son su más representativo ejemplo de literatura modernista, por lo que tiene de búsqueda de una belleza sensorial, nostálgica y elegante, imprimiéndole su sello peculiar y personal con una prosa llena de ritmo y muy refinada. Las dos Sonatas son relatos más bien cortos donde el protagonista es el Marqués de Bradomín, un "Don Juan feo, católico, sentimental" según las palabras de la tía del protagonista. Es un personaje inspirado en el general carlista Carlos Calderón. El tema es el amor, en cada relato se nos cuenta una de sus innumerables aventuras amorosas. Hay quién ha dicho que los amores que relata están impregnados de un amoralismo provocador, y lo cierto es que en el Otoño, en plena madurez persigue a una moribunda, y en el Invierno viendo llegar ya próxima la vejez, la afortunada es una novicia muy joven, que bien podría ser su hija... En la sonata de Invierno, el protagonista también es herido en un brazo y sufre estoicamente su amputación). Valle-Inclán también lo perdió aunque fue en un asunto no tan heroico como en la obra. El orden cronológico en el que escribe los relatos no sigue las estaciones, puesto que la primera sonata en escribirse fue la de Otoño en 1902, seguida por la de Estío en 1903, más tarde aparece Primavera en 1904, y acaba con el invierno en 1905. Es Literatura con mayúsculas. Muy recomendable.

hace 3 años
10

CON MANEJO MAESTRO DE LA PROSA, RÍTMICA Y HENCHIDA DE EFECTOS SENSORIALES, PARODIA TODOS LOS TÓPICOS DEL SIMBOLISMO Y DECADENTISMO (LOS OBJETOS SUGIEREN SÍMBOLOS Y VICEVERSA; LA MAJESTAD CAÍDA SUPERA A LA ENTRONADA...); Y AUN CUANDO SE RECREA EN EL INSTANTE PICTÓRICO, COMO PROUST, PINTA A UN DONJUÁN EMBEBIDO EN LITERATURA ROMÁNTICA CORRIENDO AVENTURAS BAJO UN HALO DE LEYENDA Y MISTERIO, INSPIRADAS YA POR CRISTIANISMO SENTIMENTAL, YA SENSUALIDAD PAGANA.

hace 3 años
8

Libro muy interesante a pesar de los años que tiene. "Sonata de otoño" es una triste y lúcida reflexión sobre los amores perdidos y la inocencia y la juventud desaparecidos, y "Sonata de invierno" una muy interesante aproximación a los intríngulis de esas desconocidas para la matoría de la gente, las guerras carlistas. El protagonista, el Marqués de Brandomín, un don Juan trasnochado, anticuado y valiente, es un personaje imprescindible que todos deberían conocer.

hace 8 años
8

HACE TIEMPO QUE NO LEIA "LITERATURA ESPAÑOLA" HE LEIDO LAS 4 SONATAS Y HE SENTIDO Y OLIDO LAS CUATRO ESTACIONES. LO RECOMIENDO

hace 10 años