Resumen

Dietario de Andrés Trapiello en el que refleja la vida, por un lado, tal como se nos fija en la memoria y, por otro, en su eterno fluir, tal como la sentimos. La serie Salón de pasos perdidos es «una forma de luchar contra la muerte, de crear vida propia, de restituir a la vida un poco de lo mucho que me ha procurado».

En las viejas casas había siempre un Salón Chino, un Salón Pompeyano, un Salón de Baile, otro de Retratos, cada uno empapelado o pintado de un color, con unos muebles apropiados y decoración idónea... En estos palacios españoles, un tanto vetustos y destartalados, había también un salón que llamaban de Pasos Perdidos. La casa que no lo tenía no era una buena casa. Era el salón donde nadie se detenía, pero por donde se pasaba siempre que se quería ir a alguno de los otros. Al autor le gustaría que estos libros llevaran el título general de Salón de pasos perdidos. Libros en los que sería absurdo quedarse, pero sin los cuales no podríamos llegar a esos otros lugares donde nos espera el espejismo de que hemos encontrado algo. A ese espejismo lo llamamos novela, y a ese algo lo llamamos vida.