Resumen

Año 1924. La Comisión de Fronteras debe decidir por dónde pasará la línea entre Irlanda del Norte y la República Irlandesa. Tienen prisa: se hace de noche y los pubs están a punto de cerrar. Quieren tomarse una pinta, así que entre todos cogen un gran lápiz y trazan una raya. El azar quiere que pase justo por encima de un pueblo llamado Puckoon. En concreto: -Por el Santo Bebedor: las cervezas serán más baratas en una punta del pub que en la otra. -Por el cementerio de la iglesia: los muertos tendrán que renovar permisos y cruzar una aduana para descansar en paz. -Por las calles del pueblo: una pantera negra se ha escapado de un circo ambulante. -Por las casas privadas: en sus tejados podrían esconderse militantes del IRA. Dan, nuestro protagonista, intenta entender todo esto. Pero no le resulta fácil: todo tiene muy mala pinta. Todo el mundo quiere hacerle la vida imposible. Incluso el autor de esta sátira explosiva (por sus risas y sus bombas) y despiadada (muy aplicable a conflictos de hoy).