LOS ESCRITOS IRREVERENTES TWAIN, MARK

Nota media 7,25 Muy bueno 4 votos 1 críticas

Resumen

En 1909, Mark Twain le envió una carta a un amigo en la que le hablaba en confianza de lo último que había escrito: «Este libro no saldrá jamás. Es imposible porque se consideraría una ignominia». Tomada en su conjunto, la obra de Twain quien, junto a Melville, está considerado el Gran Novelista Americano, es una colosal sátira de la naturaleza humana. En el caso de Los escritos irreverentes, recurrió a un género que algunos críticos denominaron «pseudo-historia». Las pequeñas diatribas bíblicas que lo componen, escritas entre 1870 y 1909, evidencian el profundo escepticismo religioso de Twain. Este libro oculta bajo su burlona fachada un humorístico y mordaz ataque a los valores establecidos, y es la muestra de una inteligencia superior, que no deja títere con cabeza. La coincidencia de que este año sea el del centenario de la muerte de Mark Twain da un significado especial a la edición de un libro que, al salir a la luz en Estados Unidos, produjo una verdadera conmoción y estuvo durante meses en la lista de libros más vendidos.

1 críticas de los lectores

7

Escritos de Twain sobre la Biblia, publicados después de su muerte. No están terminados ni listos para publicar y eso se nota, es algo irregular esta selección. Pero bueno, algunas ideas interesantes hay y también tiene puntos graciosos. Mas de la mitad del libro lo forman las Cartas de Satán desde la Tierra. Es una excusa que Twain aprovecha para lanzar una feroz diatriba contra las religiones, criticando la estupidez humana y el poco sentido que tiene adorar a un Dios que no lo merece. Un ser tiránico y vanidoso que no cuida de sus propios hijos, que no les alivia los sufrimientos, que los castiga de forma cruel y desproporcionada tanto a culpables como a inocentes, un Dios que no cumple sus propias normas. Muchas de las reflexiones del escritor también las he tenido yo por mi propia cuenta. Y es que cuando se aplica el razonamiento lógico a un tema se llega a la misma conclusión; las religiones no se sostienen por ningún lado. Una idea curiosa. Según Mark Twain el animal favorito de Dios, por delante del hombre, es la mosca. Eso explicaría muchas cosas.

hace 2 años