LOS ÁNGELES MUEREN POR NUESTRAS HERIDAS KHADRA, YASMINA

Nota media 8,8 Muy bueno 5 votos 4 críticas
  • GéneroNarrativa
  • EditorialDESTINO
  • Año de edición2013
  • ISBN9788423347087
  • Idioma Español

Resumen

En la Argelia de entreguerras, el pueblo del joven Turambo desaparece sin dejar rastro tras un corrimiento de tierra. Su familia pierde todo lo que tenía, pero Turambo es un chico muy especial. No está dispuesto a dejarse llevar por la miseria y, mucho menos, a abandonar sus sueños. Un día alguien le dice que lo difícil no es forzosamente imposible, que lo único que hay que hacer para alcanzar la luna es ponerse en marcha, y así Turambo emprende una apasionante aventura hacia lo que siempre ha deseado: una vida nueva en la ciudad «europea» de Orán. Al llegar allí sin saber muy bien cómo, una pelea callejera lo inicia en el mundo del boxeo, con la promesa de convertirse en una estrella mundial. Y aunque Turambo consigue gloria y dinero, ningún trofeo hace estremecer su alma como la mirada de una mujer. De Nora a Louise, de Aída a Irene, busca el sentido a su vida en un mundo en el que la ambición y el poder son los reyes absolutos, y no queda espacio para el amor. Éste será el principio de una vida marcada por la culpa, en la que perderá muchas de las cosas que antes creía importantes, pero descubrirá el valor de la amistad y el perdón, además de vivir una gran historia de amor.

4 críticas de los lectores

Me ha impactado soberanamente la narrativa del argelino Yasmina Khadra. Una obra dura e intensa y a la vez maravillosa, es inevitable no rendirse a esta novela de gran calidad literaria.
«Los ángeles mueren por nuestras heridas» nos llevan a recorrer la Argelia de los años 30, de la mano de nuestro protagonista y narrador el joven Turambo.
Una Argelia dominada por Francia y que fue destino de innumerables europeos que no mantenían para nada buena relación ni buen trato con los nativos, a quienes sentían inferiores y trataban como escoria. Unos años oscuros y grises como lo son todos los periodos entre guerras.
Con este telón de fondo Turambo y su familia pierden todo cuanto tienen, llevándolos a una situación más miserable que la que llevaban, sufrirán los estragos del hambre, ocuparán los trabajos más duros y peor pagados para conseguir un rincón donde poder vivir, no tienen recurso alguno, son analfabetos e ingenuos, pero nada de esto podrá ablandar al joven Turambo, quien irá dando tumbos de un trabajo a otro a, cual más miserable y ruin, sin perder nunca la esperanza y añorando un futuro prometedor.
Un chico entregado, con un inmenso corazón y tranquilo para con su gente. Será una simple pelea callejera lo que le impulse a ese mundo tantas veces soñado, dedicándose al boxeo, donde conocerá los estragos de la fama, el poder del dinero, y el amor incondicional.
Querra el destino dejarlo caer desde lo más alto y devolverle injusta y lamentablemente de vuelta a lo más oscuro de su existencia. Pero sintiéndose tranquilo, en paz consigo mismo y con el mundo al verse liberado y habiendo pagado por sus errores.
Novela magistral, muy recomendable. (Esther Recio, enero 2014)

hace 4 años
8

Un libro que nos hace reflexionar sobre las decisiones que tomamos en la vida, sobre la gente que dejamos en el camino, sobre la dificultad para salir del agujero negro de la pobreza y la marginación o sobre la crueldad de cualquier forma de sometimiento. En resumen, una excelente novela recomendable para aquellos lectores que todavía andan a la caza de grandes historias. Reseña libro BLOG: http://retalespalabras.blogspot.com.es/2016/02/los-angeles-mueren-por-nuestras-heridas.html

hace 2 años
9

Una excelente novela que no deja impasible a nadie. Muy recomendable a pesar de ser dura.

hace 3 años
9

Gran novela, dura, cruel, emotiva y real como la vida misma. Muy recomendable. -- Resalto un párrafo de por sí impactante, cuando no tienes nada, y luchas inultimente. « Sueñas que eres el rey y por las mañanas, ya de vuelta en este mundo, se te cae la corona apenas abres los ojos. Tu palacio no es más que un cuchitril en el que las ratas presumen de animales fabulosos. Te preguntas sí te compensa levantarte pues ya sabes lo que te espera fuera, pero no tienes elección. Hay que moverse. Entonces sales y te pierdes en la nulidad» (Turambo). -- Vivían en tal desesperación de saberse pobres y descalificados que tras desaparecer su pueblo la miseria ya fue el colmo que sucumbió a sus vidas. La madre de Turambo le recordaba con valentía: « Los mortales sólo tienen un domicilio fijo: la tumba. En vida no poseen nada propio ni casa ni patria» Turambo lucho por labrarse un futuro mejor, pero la vida es caprichosa y siempre atiza y castiga al que menos se lo merece.

hace 4 años