LAS COSAS QUE PERDIMOS EN EL FUEGO ENRIQUEZ, MARIANA

Nota media 7,66 Muy bueno 30 votos 6 críticas
  • GéneroNarrativa
  • EditorialANAGRAMA
  • Año de edición2016
  • ISBN9788433998064
  • ISBN digital9788433936875
  • Idioma Español

Resumen

El mundo de Mariana Enriquez no tiene por qué ser el nuestro, y, sin embargo, lo termina siendo. Bastan pocas frases para pisarlo, respirarlo y no olvidarlo gracias a una viveza emocional insólita. Con la cotidianidad hecha pesadilla, el lector se despierta abatido, perturbado por historias e imágenes que jamás conseguirá s acarse de la cabeza. Las autodenominadas «mujeres ardientes», que protestan contra una forma extrema de violencia doméstica que se ha vuelto viral; una estudiante que se arranca las uñas y las pestañas, y otra que intenta ayudarla; los años de apagones dictados por el gobierno durante los cuales se intoxican tres amigas que lo serán hasta que la muerte las separe; el famoso asesino en serie llamado Petiso Orejudo, que sólo tenía nueve años; hikikomori, magia negra, los celos, el desamor, supersticiones rurales, edificios abandonados o encantados... En estos once cuentos el lector se ve obligado a olvidarse de sí mismo para seguir las peripecias e investigaciones de cuerpos que desaparecen o bien reaparecen en el momento menos esperado. Ya sea una trabajadora social, una policía o un guía turístico, los protagonistas luchan por apadrinar a seres socialmente invisibles, indagando así en el peso de la culpa, la compasión, la crueldad, las dificultades de la convivencia, y en un terror tan hondo como verosímil.

6 críticas de los lectores

7

En estos doce cuentos tenemos de todo un poco, monstruos, fantasmas, apariciones; algunos son realmente inquietantes, que producen una incomodidad y dejan un malestar después de terminarlos. Es notable como Mariana Enríquez logra mezclar terror clásico (hay incluso un guiño a Lovecraft) con denuncia social como los femicidios o las desapariciones de personas. Recomendado para conocer un terror más contemporáneo, mas cercano (inquietantemente más cercano).

hace 4 meses
6

Bajo este título se recopilan doce relatos de la autora clasificados dentro del género de terror.
Me ha llamado la atención el habla autóctona argentina y la ambientación social; la primera fácil de seguir aunque me ha obligado a usar frecuentemente el diccionario, la segunda muy acorde en cada relato, en que contexto y personajes resultan muy verosímiles.
Son relatos singulares y amenos. Personalmente no los considero de terror, pero todos tienen elementos perturbadores: misteriosas desapariciones (como la que se produce en la extraña casa abandonada del cuento “La casa de Adela”), o apariciones, visiones angustiantes (como la de las dos amigas en “La Hostería”), etc. En algunos de los relatos el elemento inquietante está claramente presente, en otros solo se intuye, pero todos comparten una atmósfera oscura. Aprovechan además para mostrarnos otras facetas de la sociedad y hacer crítica social: barrios marginales, drogas, violencia...
Los desenlaces de las historias son abiertos, tras una última nota desasosegante o sobrenatural queda libre a la imaginación del lector.
Mención especial merece el último de los relatos, que da título al conjunto, “Las cosas que perdimos en el fuego”, una crítica e historia brutal la de las Mujeres Ardientes.
Un conjunto de relatos interesante.

hace 4 meses
8

Me gusto! Primer libro que leo de Mariana. Son 12 cuentos donde se mezcla locura, psicópatas, casas encantadas, bichos, violencia etc... algunos cuentos me gustaron más que otros (Bajo el agua negra , El Patio del Vecino, Pablito clavo un Clavito para mi los 3 mejores) a veces el terror brilla por su ausencia pero sus relatos son suficientes para incomodarte, inquietarte , perturbarte. Sin duda volvere a leer a esta autora...

hace 5 meses
6

Desde luego, no es un libro habitual, ni para todos los públicos... son relatos cortos, muy buen escrito, muestran la marginación y pobreza de la Argentina que la sutura desees transmitir ; Hubiera deseado que los relatos fueran un poco más largos para poder conectar más con los personajes; Tenía la impresión de que, al ser tan cortos, cuando conectaba con ellos ya se terminaba el relato. Me queda la curiosidad de leer más libros de esta autora , pero un libro completo, que no sea de relatos. Indagaré

hace 5 meses
8

Buenos cuentos los de la escritora argentina, han conseguido transmitirme esa ligera sensación de inquietud, desagrado o incomodidad que es lo que busco cuando leo libros del género de terror. Casi todos los cuentos parten de un entorno realista, con horrores autenticos como la marginación social, la violencia y la locura, y luego se deslizan hacia otro tipo de horror. Algunos tienen elementos típicos del género como casas encantadas o niños monstruosos, mientras que en otros relatos el elemento de terror se introduce de forma tan leve y sutil que se llega a dudar de que exista, he terminado un cuento preguntándome ¿este era de brujas?, o en otro, el del clavo, me he encontrado siguiendolo con la imaginación, mas allá de su final y llegando a suposiciones inquietantes.

hace 1 año
9

Relatos muy bien escritos. Te llevan a sentir terror, angustia, miedo, congoja,...Me ha encantado

hace 3 años