Resumen

Sin duda, La Obra es la novela más autobiográfica de Zola, el fundador del naturalismo francés y uno de los novelistas más leídos dels siglo XIX. Inspirándose en su propia relación con Paul Cézanne, a quien conoció cuando eran niños, Zola cuenta la historia de un printor que lucha por ser reconocido en los círculos artísticos parisinos. La obra capta, con gran viveza, la vorágine creativa de París, el núcleo de la bohemia intelectual y artística que alumbraría el impresionistmo.

2 críticas de los lectores

9

La novela no me ha sorprendido en lo mas mínimo y con esto quiero decir que me ha dado todo lo que esperaba, ya que Zola es muy grande y con un argumento tan fascinante era muy difícil que me decepcionara. En efecto, con la veracidad total habitual, el autor francés recrea el ambiente artístico del París de finales del XIX, prestando especial atención a los pintores que iniciaron el movimiento que luego fue conocido como impresionismo. No se corta Zola en retratar las peores facetas del temperamento de los artistas, como las desgarradoras dudas sobre el propio talento, o la contradicción entre ser fiel a los propios principios y el deseo de triunfar y ser aceptado por la plebe ignorante, o cuando el artista en dominado por la pasión creadora y es incapaz de sacar fuera lo que lleva dentro de plasmar en la tela las grandes ideas que hierven en la cabeza. También vemos el punto de vista de la mujer del artista, relegada y olvidada por la el arrebato de pasión creadora del pintor, una mujer que acaba teniendo celos, con toda razón y motivo de las mujeres de los cuadros que pinta su pareja. La mayoría de personajes, basados en los propios amigos del autor, están retratados como fracasados, incapaces, interesados y desleales y se dice que este fue el motivo de que Zola rompiera con varios de sus amigos, aunque si lo que pasa en el libro refleja la realidad, ya se ve que las viejas amistades habían empezado a desintegrarse. En un pasaje memorable el propio Zola, por boca de su alter ego Sandoz, nos habla del tremendo esfuerzo que le cuesta parir sus novelas, de la obsesión que acaba perjudicando gravemente su vida familiar, al genio no le faltaba el afán de pasar a la posteridad. Lo que me ha causado algo de frustración es no saber exactamente quienes son lo cuadros y artistas reales que se esconden tras los de ficción, a veces está claro pero otras no. La ambientación parisina es tan magistral como siempre, claro que es París y con eso ya hay mucho adelantado, si Zola tuviera que situar sus novelas en Catamarruc dudo mucho que fueran tan buenas. Y con esta llevo 5 novelas de las 20 que tiene la serie, me faltan un montón y todavía no tengo que ponerme a buscar las bolas de dragón, lo difícil será decidirse por cual, ¿burgueses?, ¿oficios? ¿las primeras?

hace 3 meses
9

Una obra para todos aquellos interesados en el París decimonónico, muy similar a Las Ilusiones Perdidas de Balzac, a la vez que te da conocer el movimiento cultural, te sumerge en la mente creadora y atormentada de uno de sus protagonistas. Tiene uno de los desenlaces mas artísticos que he podido leer y que va muy bien de la mano con el tormento de esos genios artísticos creadores no valorados en vida.

hace 6 años