LA NOCHE DEL CAZADOR GRUBB, DAVIS

Nota media 8 Muy bueno 1 voto 1 críticas

Resumen

Son los duros años de la Depresión y Ben Harper, un padre de familia que un día se hartó de tanta miseria y asaltó un banco, espera en la cárcel a que lo ejecuten. Habría obtenido una pena menor si hubiera dicho dónde escondió el dinero, pero se ha negado obstinadamente a confesarlo. Comparte celda con Harry Powell, conocido como el Predicador, un enigmático personaje que lleva tatuadas las palabras «amor» en los dedos de una mano y «odio» en la otra, y está detenido por un delito menor. Ben está casado con Willa y tiene dos hijos, John y Pearl. Los niños estaban con él cuando le detuvieron y saben dónde está el dinero del robo, pero han jurado no decirlo a nadie. Ben morirá en la horca y el Predicador, una vez cumplida su condena, llegará un día al pueblo donde malviven Willa y los pequeños John y Pearl... En 1955, Charles Laughton, un actor británico de inmenso talento, realizó la que sería su única película como director, La noche del cazador. Ominosa y hermosísima, la película es el resultado del afortunado encuentro de un grupo de talentos que coincidieron en una obra de arte mítica que ha fascinado desde entonces a generaciones de aficionados al cine. Robert Mitchum, en el cenit de sus dotes interpretativas, encarnaba al Predicador, y las magníficas Shelley Winter y Lilian Gish le daban la réplica. Pero en el origen de aquella película de culto estaba la espléndida novela de David Grubb, publicada en 1953. Notable combinación de realismo casi expresionista y fábula gótica, debe su encanto aterrador tanto a su atmósfera enrarecida y onírica como a su perverso suspense, propio de la mejor novela negra americana de la época...

1 críticas de los lectores

Ben Harper, un padre de familia, es condenado y ejecutado tras haber dado muerte a dos hombres durante el robo a un banco. Poco después de fallecer Harper, sin que las autoridades le sonsacasen el paradero del botin, Harry Powell, su compañero de celda y conocido con el nombre de “Predicador”, es puesto en libertad una vez finalizada su condena. A partir de este momento, el “Predicador”, un hombre cuyas oscuras inclinaciones solo Dios conoce, seguirá un camino dominado por el anhelo de hacerse con el dinero y no dudará en usar todos los medios a su alcance para conseguirlo.
Davis Grubb recrea, en un contexto de miseria en el que muchas familias apenas substitian para mantener a los suyos –son los tiempos de la Gran Depresión-, una trama cuya atmósfera es perturbadora de principio a fin. El “Predicador” es un personaje decadente e inquietante, un lobo con piel de cordero, además la falta de justicia, la inseguridad y las necesidades que sufren el resto de personajes, son palpables en todo momento. Una historia que se lee con fluidez, en la que, aún intuyéndose lo que sucederá, el clima de suspense nunca decae. (Dolors Martínez)

hace 7 años