LA HOJA ROJA DELIBES, MIGUEL

Nota media 7,53 Muy bueno 115 votos 6 críticas

Resumen

Delibes demuestra su extraordinaria capacidad para extraer el cotidiano devenir a través de Don Eloy, un jubilado al que le ha llegado el momento de contar con avaricia las hojas que le restan enel librillo de la vida.

6 críticas de los lectores

8

Es Miguel Delibes un alfarero de la palabra, un artesano de historias cotidianas que tienen la fuerza de lo sencillo, de lo insignificante, de lo que está al alcance y es comprendido por todos. La arcilla que maneja Delibes, ésa con la que construye a sus personajes, es arcilla de viejo maestro de escuela, de aquellos que embobaban a los párvulos con sus personajes tan cercanos como asombrosos. Nunca ha vociferado el vallisoletano, no es hombre de patrias ni de himnos, le respetaron porque los imbéciles pensaban que en el silencio no podía estar la Revolución… En “La hoja roja”, el maestro nos va a contar la corta historia de Eloy, del viejo Eloy, un septuagenario, un funcionario antiguo y recién jubilado, que se encuentra atrapado en el ritual incómodo de lo cotidiano. “A mi ya me ha salido la hoja roja…” repite una y otra vez, como manía de viejo chocho, esa hoja roja que indica que hasta su silencio se va apagando. Y, aunque no trata Delibes la muerte sino como una cotidianidad más de la vida, el día a día de Eloy huele a mortaja y a pan duro, a zapatillas de paño y a orín indiscreto. Es el olor de la vejez, tan impertinente como irremediable… Y, mientras el viejo Eloy se repasa una y otra vez la punta de su nariz con el pañuelo blanco, -evitando el moco líquido e inoportuno-, Delibes no lo llora como su padre literario, sino que, como ha hecho en tantas de sus novelas, lo presenta y nos lo deja, como ejemplo mayúsculo de que aquél que respira aún está vivo, y que ya se le llorará más tarde. Al otro lado de la novela, como equilibrio –que no viene ser a tanto- Desi, la asistenta provinciana. Veinte años de analfabeta. Veinte años de cárcel cerril en un pueblo donde hasta la plaza es escasa. Llegada a la ciudad con hatillo y ojos interrogantes. Pegada al viejo sin apenas entender sus manías. No hay nada más entre ambos que un salario de cuarenta duros y la compañía, que no es tanta, y que acabará siendo todo. Una novela, al fin, sobre la existencia y su final, donde parece que nada importa pero en donde todo es imprescindible. Así es Delibes. El viejo maestro. El que fuera sempiterno candidato al Nóbel

hace 7 meses
8

Hermosa y sencilla novela. Delibes vuelve a darnos una enorme muestra de su talento, y de su gran pesimismo vital. Narración triste y amarga; en la que impera la soledad, el fracaso, el desamor, y el miedo a la muerte cuando la decrepitud está a la vuelta de la esquina. Al final, solo nos quedan el refugio, el consuelo, y la compañía de unas manos jóvenes que nos hagan sobrellevar con calma estos injustos y penosos momentos de fatiga. Melancolía plagada de belleza.

hace 1 año
10

Ya solo el titulo merece la calificación de obra maravillosa. "La hoja roja" se queda grabado para siempre. El arte de expresar al máximo con grandiosa sencillez, Delibes como maximo representante en la materia. Personajes simples pero con solo repirar emanan profundidad. Tiernos, serenos, buenos. Una lectura que deja huella similar a los momentos apacibles y por lo tanto felices de nuestra existencia.

hace 3 años
9

Excelente novela cargada de una fuerte dosis de humanismo. Tiene momentos muy divertidos, he reido con las "variadas" conversaciones del "viejo" en las que Delibes sabe llevar al máximo la figura retórica de la repetición, perfectamente adaptadas al personaje y a la situación. Personaje como la simpática Desi y el Picaza (las "chachas y los sorchis"), no me son muy desconocidos de la realidad de hace unos años, y el don Eloy, necesitado de un calor que poco a poco le va abandonando, es alguien que todos los días podemos ver en cualquier parte. Existe.

hace 3 años
8

Genial, cómo todo lo de Delibes, el cual siempre en sus historias, nos muestra unas gentes sencillas, con sus nostalgias, ilusiones, costumbres, misérias..., quedando retratados las personas de pueblo y ciudad, en definitiva, tal cómo eran en realidad. Me gustó el personaje de Desi, y Don Eloy no deja de ser, en parte, un reflejo de hoy

hace 6 años
6

La verdad hace tiempo que lei este tiempo, ahora estoy con otro del autor, y el libro me entusiamo, nunca se me olvidara cuando descubri que era eso de la hoja roja, no lo voy a desvelar, el que quiera sanerlo que disfrute leyendo la novela

hace 8 años