LA FIESTA DE LA INSIGNIFICANCIA KUNDERA, MILAN

Nota media 6,27 Bueno 44 votos 5 críticas

Resumen

Proyectar una luz sobre los problemas más serios y a la vez no pronunciar una sola frase seria, estar fascinado por la realidad del mundo contemporáneo y a la vez evitar todo realismo, así es La fiesta de la insignificancia. Quien conozca los libros anteriores de Kundera sabe que no son en absoluto inesperadas en él las ganas de incorporar en una novela algo «no serio». En La inmortalidad, Goethe y Hemingway pasean juntos durante muchos capítulos, charlan y se lo pasan bien. Y en La lentitud, Vera, la esposa del autor, dice a su marido: «Tú me has dicho muchas veces que un día escribirías una novela en la que no habría ninguna palabra seria… Te lo advierto: ve con cuidado: tus enemigos acechan». Pero, en lugar de ir con cuidado, Kundera realiza por fin plenamente en esta novela su viejo sueño estético, que así puede verse como un sorprendente resumen de toda su obra. Menudo resumen. Menudo epílogo. Menuda risa inspirada en nuestra época, que es cómica porque ha perdido todo su sentido del humor. ¿Qué puede aún decirse? Nada. ¡Lean!

5 críticas de los lectores

3

No es un libro para mi. No he disfrutado nada de la lectura, me he aburrido muchísimo y si lo he acabado es porque es muy cortito. Creo que es un libro para otros gustos literarios o intelecto porque en realidad ni siquiera he comprendido de qué trata el libro.

hace 1 año
5

He leído obras de Kundera, pero en esta al parecer no entendí su intención... no sé, esperaba algo totalmente distinto a ese conglomerado de historias al azar que presenta el libro. Definitivamente no es lo mejor que he leído de él. Pero claro, al César lo que es del César, Milán Kundera es maravilloso.

hace 2 años
6

Tal vez no entendí todas las referencias o intenciones de Kundera que no fueran claramente satíricas y por eso en ocasiones se me hizo poco interesante. Tendré que conocer más su obra para intentarlo nuevamente.

hace 2 años
6

No es la mejor obra de Kundera. Me esperaba más, ya que este escritor checo tiene el listón muy alto. Quizá sea culpa mía, por ser excesivamente exigente. Es un título de poca extensión, cómico y entretenido, con un trasfondo filosófico (como casi todas las obras de Kundera). Milan nos enseña a darle importancia a lo que aparenta no tenerlo, a lo insignificante. A reírnos de lo serio, de nosotros mismos. A encontrarle sentido al sinsentido. Es una obra en la que el autor plasma su inteligencia sin tapujos, revestida con un estilo irónico, efectivo y muy original. La fiesta de la insignificancia puede entenderse como la materialización del hartazgo del autor por un mundo que se rige mediante preceptos morales que están muy alejados de lo que él considera la esencia: la insignificancia. Relacionamos insignificancia con algo negativo, sin importancia, pasajero. El escritor checo rompe con ese vínculo y nos muestra que no hay más grandeza que lo pequeño, lo cotidiano, por ende, lo insignificante. No obstante, estoy insatisfecho, porque quiero más. Quiero más reflexión, mas consistencia literaria y más argumento...

hace 3 años
7

Estoy seguro de que la novela está cargada de un simbolismo que yo no acabé de captar, tal vez haya que ser un lector más avezado. Yo me quedo con el buen sabor de una escritura notable, que se desarrolla en tono de humor y con una fina ironía de las distintas facetas del ser humano.

hace 4 años