Resumen

En esta novela autobiográfica de sus años de juventud, el autor nos describe la vida de su alter ego Henry Chinaski saltando de un empleo a otro, todos sórdidos, duros, sin sentido, emborrachándose a muerte, con la obsesión de follar, intentando materializar su vida de escritor y nos ofrece una visión brutalmente divertida y melancólicamente horrorizada de la ética del trabajo, de cómo doblega el «alma» de los hombres. Se ha dicho que Bukowski con su prosa lacónica, escueta y contundente como un uppercut es el novelista atroz de la gran selva urbana, de los desheredados, las prostitutas, los borrachos, los desechos humanos del Sueño Americano a nivel del arroyo, y se le ha comparado con Henry Miller, Céline y Hemingway. La obra fue adaptada al cine por Bent Hamer con Matt Dillon como protagonista, la película no está basada totalmente en la novela Factotum sino que se nutre de la misma y de otros cuentos de Charles Bukowski para componer la historia.

12 críticas de los lectores

8

“Factotum” es la segunda novela protagonizada por Henry Chinaski, alter ego de Bukowski. Pensé que después de la impactante “La senda del perdedor”, que abarca la infancia y adolescencia del protagonista, su continuación podía perder fuerza o resultar monótona. Al contrario, para mi satisfacción me ha gustado tanto o más que la primera.
Chinaski ha madurado desde el adolescente perdido que era en “La senda del perdedor”, aunque no deja de ser un veinteañero sin rumbo fijo, descartado para servir a su país en la Segunda Guerra Mundial, que viaja de una punta a otra del mapa, encadena trabajos mediocres que pierde a la misma velocidad que los consigue, sin importarle lo más mínimo. Él mismo dice: “Yo era un hombre que me alimentaba de soledad”, aparte hay grandes dosis de alcohol, mujeres y sexo.
Diversas ciudades, trabajos, alcohol, desempleo y mujeres, ese podría ser el resumen de esta novela, pero su lectura no se hace para nada repetitiva. El personaje de Chinaski, que se sitúa entre los marginados de la sociedad, resulta a veces repelente, pero no deja de ser interesante. Llama la atención su desprecio al sometimiento al mundo laboral: “Fue entonces cuando aprendí que no es suficiente con hacer tu trabajo, sino que además tienes que mostrar un interés por él, una pasión incluso”, “Francamente, estaba horrorizado de la vida, de todo lo que un hombre tenía que hacer sólo para comer, dormir y poder vestirse. Así que me quedaba en la cama y bebía”.
Destaca su estilo directo y crudo, esa crítica mordaz a una sociedad que no le gusta, el tono de superioridad o rebeldía que muestra, que parece que nada le importa, aunque luego siente una ilusión casi infantil cuando su primer relato es publicado. Sus aspiraciones literarias están ahí, quiere ser escritor, “Soy un escritor temporalmente bajo de inspiración”, pero aún le falta mucho para llegar al sumun de su escritura.
Una novela amena que se lee casi de un tirón. El protagonista y su alcoholismo galopante, y las descripciones de las decenas de empleos por los que pasa, sazonadas con su particular humor ácido, sin olvidar que, en mayor o menor medida, es autobiográfica, hacen de ella, en mi opinión, una lectura adictiva y muy buena.

hace 2 meses
7

Tras Cartero, donde Bukowski -o su alter ego- tiene un trabajo medianamente estable, en Factotum sigue sus andanzas, si cabe, todavía más bohemias, con sus breves pluriempleos y su liberación nocturna mediante el sexo y la bebida, así como sus primeros pinitos como escritor. Muy similar al resto de la serie Chinaski que ponen al autor en la primera línea del realismo sucio americano.

hace 5 meses
8

Continua la historia de la senda del perdedor en Factotum. Sigue la sordidez, las borracheras, las mujeres, el mal genio. Lo que me he reido yo con este libro. Es muy bueno.

hace 9 meses
8

Segundo libro de la trilogía Chinaski. Ya no cuenta con el factor sorpresa de la primera, pero sigue siendo muy entretenida. Argumentalmente es muy parecida a su predecesora y aunque no aporta nada nuevo la prosa de Bukoswi es muy buena y te engancha. No tiene muchas páginas y esos juega a su favor ya que parece una trama que se quema rápido, recomendable.

hace 1 año
7

En términos coloquiales se dice que Fáctotum se le denomina a aquella persona que oficiosamente se presta a todo genero de servicios en un establecimiento, hogar o empresa. En 1975 Charles Bukowski escribió esta novela que relata la vida de Henry Chinaski ( su álter - ego). Dándole continuación a " La Senda del Perdedor" nos encontramos con un relato crudo acerca de lo que fue la juventud de "Hank", su independencia de sus padres, sus primeros trabajos sórdidos, operativos, mal pagos y de oficios poco deseables en docenas de ciudades a lo largo de todo Norteamérica, también conoceremos las primeras relaciones amorosas del protagonista, sus experiencias sexuales cargadas de frenesí, sus recurrentes noches de copas, sus hogares de paso en infinidad de lugares, los cuentos que sigue enviando para publicar en diferentes medios, sus experiencias en los hipódromos y su concepción acerca del trabajo en un sistema capitalista que va consumiendo a los obreros día tras día. Fiel a su estilo Bukowski nos relata de manera clara y directa sus concepciones sobre "el sueño americano", su juventud y su relación con ciertos personajes que va conociendo en diferentes bares, trabajos, pasajes de la ciudad, entre otros. No tiene la misma contundencia ni es tan envolvente como lo fue " La senda del perdedor" pero considero que con su habitual dosis de ironía y humor, su manera directa y desinhibida de escribir logra el cometido de entretenerte, de hacerte reflexionar en múltiples aspectos de la vida y hasta de cuestionar hasta qué punto el trabajo dignifica al hombre. Recomendado.

hace 1 año
8

Es algo que nunca habia leido, me ha sorprendido gratamente.

hace 2 años
8

Muy entretenida y con mucho gancho. A mí me ha gustado.

hace 2 años
5

Todo el libro es más de lo mismo: sucesión de crónicas sobre sus empleos miserables, sus borracheras, sus jornadas sexuales, etc. Lo único que despierta un poco el interés por continuar leyendo es ese lenguaje agresivo tan característico de Bukowski.

hace 3 años
7

Extrañamente entretenido...

hace 3 años
6

Llegué a este libro tras leerme Cartero y Mujeres. No me disgustó, pero no está a la altura de los otros dos.

hace 3 años
7

Bukowski en estado puro. A través de su alter-ego Chinaski, nos sumerge en un torbellino de elucubraciones, de emociones y de alcohol. Trabajos de mierda, a cada cual peor; y el sexo y la bebida como liberación de una existencia asfixiante y sin porvenir. Lo mejor es ese estilo mordaz, barriobajero e irónico que lo caracteriza. Convirtiéndole en el papá del "realismo sucio" sin que haya ningún género de dudas.

hace 4 años
5

Me dejó un poco frío. No es mala obra. No está mal escrita, pero a mi no me apasionó. Yo no la recomendaría.

hace 7 años