EL ZOO DE CRISTAL; UN TRAVIA LLAMADO DESEO WILLIAMS, TENNESSEE

Nota media 7,79 Muy bueno 19 votos 3 críticas

Resumen

Un tranvía llamado Deseo fue el segundo gran triunfo del autor. Su enloquecida heroína, Blanche Dubois, ajado símbolo de las señoriales tradiciones del sur, se enfrenta, sin aceptarla, a la perentoria adaptación a los nuevos tiempos representada por su hermana y su rudimentario marido.El zoo de cristal supuso el arranque de la carrera estelar de Williams. En ella asoman ya las claves de la obra de madurez de su autor: el retrato de una familia del Sur venida a menos, con una madre dominante y nostálgica, una hija lisiada que nunca podrá cumplir el sueño de su madre de verla casada, y un hijo que se evade de este opresivo entorno yendo al cine, incapaz de soportar por más tiempo una responsabilidad que no siente.

3 críticas de los lectores

8

El zoo de cristal. La madre, nostálgica de su juventud alegre y buena disposición económica, un tanto autoritaria que, si se muestra así con sus hijos, es porque quiero lo mejor para ellos. Una hija, levemente tullida, pero que su máximo inconveniente es una gran timidez. El hijo, dependiente de una zapatería, soñador y poeta aficionado, que duda entre seguir manteniendo a su familia con su sueldo o buscar la independencia. Con sus diferencias, discusiones a veces, pero demostrando un gran cariño entre ellos. Al final, el que la madre quiere como pretendiente para casar a su hija, correcto y educado... Tennessee hace especial hincapié en indicar cómo debe ser el escenario, la música ambiental subiendo y bajando el volumen, la iluminación...todo según sea la escena, muy acertado. El final lo deja Tennessee a la libre interpretación del lector; opino que queda patentizada la necesidad humana de soñar y el amor fraterno, sacrificando la rebeldía e independencia. Me gustó.

hace 3 años
6

No hace falta saber el nombre de su autor para saber que las ha escrito él: si alguien hubiera leído las demás y éstas fueran inéditas al instante se descubriría su autoría. Especialmente "Un tranvía llamado deseo" refleja muchas cosas sobre el deseo, el paso del tiempo y la pérdida de las ilusiones, aunque yo nunca podré leerlo sin imaginarme a Marlon Brando. "El zoo de cristal", que para mí es ligeramente inferior a la anterior, me resulta sin embargo menos adulterada por el cine, y me resulta más fácil acercarme a ella simplemente como una obra teatral. Los temas son prácticamente los mismos, con esa madre que parece una Blanche algo menos alejada de la realidad, y ese chico deseando escapar pero sin atreverse a abandonar a su familia, por no hablar de la pobre y triste hermana, florecilla que se deja llevar y arrastrar por los caracteres fuertes de su familia, refugiándose en su pequeño zoo de frágil cristal ( hermosa metéfora ).

hace 6 años
8

Una precisa y preciosa descripción de la vida y su gente del sur estadounidense. Dos obras magníficas.

hace 7 años