EL ZOO DE CRISTAL; UN TRAVIA LLAMADO DESEO WILLIAMS, TENNESSEE

Nota media 7,8 Muy bueno 20 votos 4 críticas

Resumen

Un tranvía llamado Deseo fue el segundo gran triunfo del autor. Su enloquecida heroína, Blanche Dubois, ajado símbolo de las señoriales tradiciones del sur, se enfrenta, sin aceptarla, a la perentoria adaptación a los nuevos tiempos representada por su hermana y su rudimentario marido.El zoo de cristal supuso el arranque de la carrera estelar de Williams. En ella asoman ya las claves de la obra de madurez de su autor: el retrato de una familia del Sur venida a menos, con una madre dominante y nostálgica, una hija lisiada que nunca podrá cumplir el sueño de su madre de verla casada, y un hijo que se evade de este opresivo entorno yendo al cine, incapaz de soportar por más tiempo una responsabilidad que no siente.

4 críticas de los lectores

8

“Un tranvía llamado Deseo” es una obra de teatro que se plantea en once escenas y se sitúa en un barrio obrero de Nueva Orleans, donde viven Stella y su marido Stanley Kowalski. La llegada de Blanche DuBois, la hermana de Stella, causa un pequeño terremoto, y el choque de caracteres entre Blanche y Stanley es inmediato.
De la obra destacaría sus personajes, de gran profundidad, sobre todo Blanche, pero también Stella y Stanley tienen sus claroscuros con momentos ambiguos y muy humanos. En mi opinión el personaje de Blanche y lo que descubrimos de ella forman el centro de la historia, intensa, triste y brutal, con giros inesperados y un desenlace impactante. Los remordimientos y el contraste entre realidad e ilusiones son superiores a lo que la naturaleza de Blanche le permite soportar.
Me quedo con estas dos frases de la introducción como resumen: “Un tranvía se aproxima a la tragedia, y su sombrío final es implacable” y “el individuo herido frente a las injusticias de una sociedad brutal”.
Con esta obra el autor obtuvo el Premio Pulitzer en la categoría de Drama en 1948. En mi opinión, excelente.

“El zoo de cristal” (1944) fue escrita y representada unos años antes que “Un tranvía llamado Deseo” (1947). En mi caso la he leído en segundo lugar y para mí no tiene punto de comparación.
La acción se divide en siete escenas y se sitúa en el piso de los Wingfield, en la ciudad de St. Louis. Amanda es una mujer dominante que siente nostalgia de su juventud y pretende dirigir la vida de sus hijos. Laura es terriblemente tímida y su mayor interés parece ser su colección de figuritas de cristal. Tom trabaja en un almacén, pero sus sueños lo llevan mucho más lejos.
Aparte de fragmentos interesantes, como esa pequeña lección de confianza en sí misma que le da Jim a Laura, nuevamente destaca el choque entre realidad y aspiraciones de los personajes.
Aunque en mi opinión sobresale con diferencia “Un tranvía llamado Deseo”, no me arrepiento de haber leído “El zoo de cristal”, una lectura también interesante, que, como dice en la introducción: “El zoo es la historia de los miembros de una familia cuyas vidas forman un triángulo de pacífica desesperación”.

hace 2 meses
8

El zoo de cristal. La madre, nostálgica de su juventud alegre y buena disposición económica, un tanto autoritaria que, si se muestra así con sus hijos, es porque quiero lo mejor para ellos. Una hija, levemente tullida, pero que su máximo inconveniente es una gran timidez. El hijo, dependiente de una zapatería, soñador y poeta aficionado, que duda entre seguir manteniendo a su familia con su sueldo o buscar la independencia. Con sus diferencias, discusiones a veces, pero demostrando un gran cariño entre ellos. Al final, el que la madre quiere como pretendiente para casar a su hija, correcto y educado... Tennessee hace especial hincapié en indicar cómo debe ser el escenario, la música ambiental subiendo y bajando el volumen, la iluminación...todo según sea la escena, muy acertado. El final lo deja Tennessee a la libre interpretación del lector; opino que queda patentizada la necesidad humana de soñar y el amor fraterno, sacrificando la rebeldía e independencia. Me gustó.

hace 5 años
6

No hace falta saber el nombre de su autor para saber que las ha escrito él: si alguien hubiera leído las demás y éstas fueran inéditas al instante se descubriría su autoría. Especialmente "Un tranvía llamado deseo" refleja muchas cosas sobre el deseo, el paso del tiempo y la pérdida de las ilusiones, aunque yo nunca podré leerlo sin imaginarme a Marlon Brando. "El zoo de cristal", que para mí es ligeramente inferior a la anterior, me resulta sin embargo menos adulterada por el cine, y me resulta más fácil acercarme a ella simplemente como una obra teatral. Los temas son prácticamente los mismos, con esa madre que parece una Blanche algo menos alejada de la realidad, y ese chico deseando escapar pero sin atreverse a abandonar a su familia, por no hablar de la pobre y triste hermana, florecilla que se deja llevar y arrastrar por los caracteres fuertes de su familia, refugiándose en su pequeño zoo de frágil cristal ( hermosa metéfora ).

hace 9 años
8

Una precisa y preciosa descripción de la vida y su gente del sur estadounidense. Dos obras magníficas.

hace 10 años