EL ROSTRO DE LA MALDAD SÁNCHEZ, JULIÁN

Nota media 7,44 Muy bueno 9 votos 4 críticas

Resumen

Tras un terrible atentado en los Grandes Almacenes de Barcelona el artificiero Alex Martín sufre graves heridas y pierde la memoria. Cuando la recupera recuerda que uno de sus compañeros dejó que se precipitara a las llamas y que los demás que se encontraban allí presentes no hicieron nada por impedirlo. Martín acaba siendo dando por muerto tras el incendio del hospital donde se recuperaba circunstancia que aprovechará para poner en marcha una elaborada venganza contra todos los que le traicionaron. El Inspector David Ossa se verá arrastrado a la cacería más compleja de su carrera, poniendo en peligro su propia vida, en un escenario completamente fuera de lo común: la Barcelona subterránea…

4 críticas de los lectores

Tras “La voz de los muertos” Julián Sánchez nos presenta la segunda entrega protagonizada por el Inspector David Ossa.
Con un principio trepidante, la novela nos trae a la mente el atentado terrorista perpetrado en Barcelona en el año 1987, contra un gran centro comercial, dejando tras de si un gran número de victimas.
La historia continúa narrada de forma más sosegada, describiendo perfectamente a todos los personajes que en ella aparecen. El estilo de escritura y el lenguaje de Julián Sánchez es realmente bueno, pulcro y claro, con capítulos cortos, que hace que el libro sea de fácil y ágil lectura.
David Ossa, un hombre que se siente diferente por poseer un inefable y especial don que pocos conocen, da muestras de nuevo de su inteligencia y olfato para desentrañar tramas muy difíciles de resolver, acompañado esta vez por la subinspectora Estela Bolea, mujer que resulta extremadamente perspicaz, tras haber ascendido en su cargo su anterior compañero, jefe y amigo Joan.
La descripción del subsuelo de Barcelona, con sus paradas de metro en desuso, y las grandes extensiones subterráneas surcadas por grandes caudales de agua, es tan buena que hace que nos sintamos sumergidos dentro de los escenarios de la narración, que en su final vuelve a ser casi tan trepidante como la novela se inició, un final, que como en “La voz de los muertos” queda abierto para próximas entregas del inspector David Ossa. Muy recomendable. (L.O.C.)

hace 6 años
8

Aunque no es el tipo de libro que me apasiona, debo de reconocer que este me ha gustado mucho, la descripcion de los lugares y de los hechos (a veces muy tecnico) esta muy bien. La intriga tambien, lo recomiendo. La parte negativa es que me ha parecido un poco largo.

hace 4 años
5

me gustó mucho más "la voz de los muertos", ésta empieza bien pero se complica con tecnicismos y se me ha hecho un poco larga.

hace 5 años
9

Si 'la voz de los muertos' era una buena novela, y, lo más importante, prometía un estilo de narrar muy diferente al habitual,'El rostro de la maldad es la confirmación de que estamos ante uno de los autores más destacados del actual panorama narrativo en español. La novela está plena de ritmo, casi frenético; la acción parece envolver directamente al lector, haciéndole partícipe de todos los acontecimientos que se están narrando. Esto lo consigue gracias a su particular estilo: todos los personajes adquieren protagonismo al narrar, en primera persona y cada uno d ellos en un capítulo, una parte de la historia. Solo se libra de esta técnica narrativa la primera parte, en la que se sumerge al lector en un brutal atentado en unos grandes almacenes repletos con centenares depersonas que se ven atrapadas, sin slida, en un infierno de llamas. Y será este en este infierno, en el que la capacida de Sánchez es tal que el lector sentirá en su piel el calor de las llamas, cuando s einicia la acción clave de 'El rostro...' El co-protagonista. Álex Mart´ñin, será abandona a su suerte por algunos de sus compañeros, hecho que, tras su milagrosa recuperación y posterio desaparición, dará inicio a una venganza desenfrenada en una Barcelona por completo desconocida: la del subsuelo. De todas, todas, una novela que puede estar entre las 10 mejores del año de cualquier género.

hace 6 años