EL DIABLO EN EL CUERPO GALÁN, SOLEDAD

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Resumen

Ésta es la historia de una reina que hizo del amor su oficio, y que vivió por y para el goce. La historia de un mal de la piel que ha de ocultarse, de una pasión prohibida, de un informe que todos quieren poseer; la nómina de los amantes y las intrigas de un siglo que acaba por perderse en sus recovecos y se ve obligado a ceder ante la avalancha del tiempo, igual que los lienzos en favor de la fotografía. Lascivia y política: el final de una España, entre revoluciones de fuera que se ven venir y otras más íntimas, más intensas e insólitas, que vienen sin esperarlas. Ésta es la historia de Isabel, que reinó sin gobernar, contada en primera persona. De la mujer contradictoria y poderosa que gustaba de almorzar escamitas resecas de hombre.

1 críticas de los lectores

Vulgar, apasionada, tripera, sensible y jaranera. Así fue y así es la Isabel II que protagoniza El diablo en el cuerpo.
De manera desenfadada y desde un ángulo tan poco habitual como la entrepierna de la reina, Soledad Galán presenta el desastre sentimental que fue Isabel y la baja catadura moral de cuantos la rodearon. Así, las santurronas, espadones y politicastros no escapan a la crítica descarada y ácida que gobierna cada capítulo.
Por sus páginas desfilan amantes tan fogosos como el general Serrano y algunos -para desgracia de la propia Isabel- tan carentes de libido como Francisco de Asís, su consorte.
Pero no sólo de sexo vive una reina. Además de sus partes nobles, la autora deja al descubierto su pasión por los Madriles y por el buen yantar, su incultura beligerante y la fragilidad de una mujer anulada por la situación política y abocada al exilio parisino.
Alegre y picante, rebosante de naturalidad y osadía, El diablo en el cuerpo es un relato intenso de las pasiones y desengaños de un personaje que no dejó indiferente a ninguno de sus coetáneos.
Sin tapujos ni circunloquios, Soledad Galán resucita y vivifica las debilidades de una figura cuestionada por todos y la degradación de los más destacados protagonistas de aquel desastroso siglo XIX. (Jorge Juan Trujillo, 3 de septiembre de 2018)

hace 2 meses