EL CERO Y EL INFINITO KOESTLER, ARTHUR

Nota media 7,29 Muy bueno 14 votos 2 críticas

Resumen

Rusbashov, miembro de la vieja guardia bolchevique y héroe de la Revolución Soviética, ha sido encarcelado acusado de traición al gobierno de Moscú. Es incitado a autoinculparse de una serie de delitos y traiciones que no ha cometido, pero termina por confesar a fin de salvar la Revolución. Esta obra cumbre de la literatura política nos ofrece un testimonio excepcional de la angustia que sufrieron cientos de antiguos miembros del Partido que desaparecieron, fueron encarcelados y juzgados o llegaron a autoinmolarse para salvarlo.

2 críticas de los lectores

7

No era lo que esperaba, creí que era algo totalmente distinto. Es una novela sobre un preso político en un país innominado (pero que es evidentemente la URSS) bajo un regímen totalitario que tampoco se nombra (pero que se parece mucho al gobierno de Stalin). La historia de Rubashov es ficticia pero tiene puntos de contacto con otro libro en el que se narran vivencias parecidas pero reales: Archipiélago Gulag de Aleksandr Solzhenitsyn, un libro que leí hace bastante y me impactó mucho. Rubashov, antiguo creyente del sistema, se ve ahora aplastado y despedazado por el mismo, y aunque conoce exactamente los vericuetos de la burocracia estatal (por haber sido anteriormente él causa de la condena de otros) sabe también que las posibilidades de salvarse son escasas. Un libro triste, sobre todo porque sabemos desde la página 1 cómo va a terminar.

hace 11 meses
8

Es admirable la habilidad con la que Koestler salpica esta ágil y contundete narración con elementos metafísicos. No ha lugar a concesiones: la cautiva mirada de Rubashov es testigo de cómo la inmensa máquina de poder, que es el Estado al que ha servido durante cuarenta años, ha determinado su exclusión por caduco. La política no es ética. El poder al servicio de la Historia. Un siniestro engranaje cuya única función se reduce a constatar las sucesivas configuraciones de una idea logicamente determinada. El aparato de dominio y sometimiento sigue su curso irrefenablemente, soltando el lastre de las piezas improductivas e incorporando otras nuevas, cuyo idéntico futuro les aguarda, ignorantes. ¿O no tan ignorantes?.

hace 2 años