EL ACERTIJO DE ANAHITA SAYRES, MEGHAN NUTTALL

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Resumen

Cuando el padre de Anahita, una tejedora nómada del Irán del siglo XIX, decide que va a casarla con un hombre que ella encuentra repulsivo, lejos de dejar que decidan por ella, se pone manos a la obra. Se le ocurre que la manera en que podría llegar a escoger al hombre que se convertirá en su esposo es a través de un juego. Esconderá un acertijo dentro de una de sus alfombras, tejido en ella, para que solo aquel que lo entienda y sea capaz de mirar en lo más profundo de su alma, pueda descifrarlo. Su padre accede a los deseos de Anahita y así empezará el proceso de selección que llegará a oídos de muchos posibles pretendientes y que la llevarán al amor verdadero.

1 críticas de los lectores

Una fábula llena de color, aroma, naturaleza (en su estado más puro), sentimientos y dulzura, pero sobre todo una lucha; la de las mujeres, aquí representadas por la joven y astuta Anahita.
Junto a ella viajaremos a la antigua Persia de finales del S. XIX. Una época acuciada por los cambios, la casi exterminación de las tribus nómadas, obligadas a buscar asentamientos y por las constantes invasiones en el norte del país.
El padre de Anahita, Farhard decide que ha llegado la hora de ofrecer la mano de su hija, elige al khan o jefe de su tribu afshari, un hombre viejo, arrogante y repulsivo por el que Anahita solo siente auténtico pavor.
Decidida una vez más a romper con las normas de su tribu y luchar por sus sueños «en un mundo donde la imposición varonil es implacable y resolutiva» propone a su padre y al mulá de la aldea tejer un acertijo dentro de su qalid nupcial, aquel que más se aproxime a la solución, será su alma gemela, el candidato ideal para desposarla.
El punto más significativo de la historia es la tradición de tejer la alfombra nupcial como parte del ajuar, una obra de arte, un trabajo delicado, realizado a base de productos naturales, que comenzaba con esquilar las ovejas, cardar la lana, formar las madejas, teñirlas a base de plantas naturales, y finalmente el tejido, donde las mujeres aún siendo totalmente analfabetas, tejían sus propias historias y sentimientos. Un trabajo muy cuidado y minucioso, pues sería representativo a lo largo de sus vidas.
Narrada con alma y con ese toque exótico que tienen los antiguos cuentos de la cultura oriental. Y como en todos los buenos cuentos aquí también nos encontraremos con héroes, villanos, amigos, príncipes ... Pero sobre todo encontraremos armonía y magia.
Cuando termines la lectura, cerrarás el libro con una amplia sonrisa y un suspiro de adolescente. (Esther Recio, 20 marzo de 2014)

hace 4 años