DOS AÑOS, OCHO MESES Y VEINTIOCHO NOCHES RUSHDIE, SALMAN

Nota media 6,5 Bueno 8 votos 1 críticas

Resumen

Ésta es una fascinante novela que mezcla historia, mitología y amor eterno, una gran narración que muestra los monstruos que se liberan cuando la razón se rinde y el fanatismo reina.
En un futuro próximo, después de una gran tormenta, la Era de la Extrañeza empieza. Un jardinero descubre que sus pies ya no tocan el suelo. Un dibujante de cómic se convierte en superhéroe. Un bebé identifica a los impuros marcando a los corruptos con erupciones en la piel. No saben que descienden de unas criaturas mágicas y caprichosas conocidas como jinn. Su mundo estaba separado del nuestro por un velo. Ahora este velo se ha roto y los elegidos deberán luchar en una batalla entre la luz y la oscuridad que durará dos años, ocho meses y veintiocho noches, es decir, mil noches y una más.
Salman Rushdie ha escrito una obra maestra, un cuento moderno sobre los grandes conflictos de la humanidad y un testimonio atemporal del poder de las historias. Después de deslumbrar a millones de lectores con Los versos satánicos e Hijos de la medianoche, Rushdie regresa con una brillante novela que confirma su lugar privilegiado en el altar de la literatura universal.

1 críticas de los lectores

La nueva novela de Salman Rushdie, uno de los hitos literarios del final de 2015, es una historia que desborda fabulación e imaginación a raudales. El carácter de cuentacuentos que despliega Rushdie aquí se manifiesta ya desde el título: los dos años, ocho meses y veintiocho noches son, exactamente, esas Mil y una noches donde Rushdie, al modo de Sherezade, hilvana diversas historias y personajes que se entrecruzan y se entrelazan entre ellos. La excusa, la «Era de la Extrañeza» que libera en el mundo los yinn —los genios de la mitología árabe— y deja sobrevolar lo fantástico sobre la Tierra y sus habitantes. Pero no se trata de una historia fantástica en sí misma, sino que Rushdie llama a la actualización de multitud de temas a través de los cuales ahondar en la reflexión humana. Por sus páginas desfilan personajes reales —pero fabulados— como Averroes, adalid del racionalismo y enfrentado a Algazel, su contrapartida mística, junto a aquellos imaginados que de repente ven que flotan sobre la tierra —y le separa tanto del suelo como de sus congéneres— o que de repente se ven jalonados por improbables superpoderes. Una fantasía delirante, en definitiva, pero que pone en liza todo el caudal analítico y reflexivo del autor escondido en esta —deliciosa— pátina fabulística. (Carlos Cruz, 17 de diciembre de 2015)

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