CANTAR DE MIO CID ANÓNIMO

Nota media 6,38 Bueno 378 votos 11 críticas

Resumen

Primera de las obras de poesía épica española, el Cantar del Mío Cid no sólo recoge las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, sino también los balbuceos del espíritu castellano. Difundido por los juglares en plazas y castillos, el poema constituye, al tiempo, una exaltación de los grandes valores del honor y la libertad y un cuadro de costumbres de la época.

11 críticas de los lectores

8

Me lo leí en el instituto, no recuerdo si me obligaron a leerlo o me lo recomendaron, lo que si recuerdo es que me gustó mucho, cosa que me sorprendió. Aún a dia de hoy a veces comento que me encantó ese libro en mi adolescencia y la gente se sorprende. Creo que nadie al que le he recomendado este libro se lo ha leido, pues ellos se lo pierden. Saludos

hace 2 años
9

Nuestro Cantar de Gesta más famoso. Me encanta la épica, en especial la antigua y la medieval. El "Cantar De Mio Cid" podría considerarse como el corazón de los cantares de gesta españoles ("Infantes de Carrión, "Roncesvalles", aunque este último se nutre del de Roldán, de nuestros vecinos los galos). Mezcla de historia y leyenda, considerado como el primer texto integro en español, sin mezclas de otras lenguas. El inicio de todo. La recomiendo para todos aquellos que quieran aprender mucho sobre el universo de la épica europea medieval, ya que muchas de las tradiciones de los distintos países van unidas entre sí.

hace 2 años
7

El Cantar del mío Cid era uno de esos clásicos que tenía muchas ganas de leer porque la figura de Don Rodrigo Díaz de Vivar era una de las que más me gustan de la historia de España. Un gran héroe que ha pasado a la historia por su coraje y valentía. La edición que he leído está adaptada al castellano moderno por lo que la lectura es más fácil si bien leer sobre batallas narradas en verso tiene cuanto menos su aquel… Aunque reconozco que debió ser muy emocionante escuchar aquellos versos en boca de los juglares al calor de una buena hoguera. Mientras leía los cantares, también he estado leyendo la historia real del Cid y la verdad es que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Cierto es que era un gran estratega y un guerrero sin par, pero el libro lo presenta como un adalid del cristianismo que luchaba contra los musulmanes por fe y devoción y la realidad es que sí lucho contra ellos pero también luchó a su favor porque cuando fue expulsado de Castilla trabajó defendiendo las fronteras de Zaragoza a las órdenes de al-Muqtadir y las de Valencia al servicio de al-Qadir por citar algunos ejemplos. ¿Desmerece eso su figura? Absolutamente no. Fue un gran guerrero, ayudó a la Corona de Castilla en infinidad de ocasiones y cuando fue desterrado, en buena parte por envidias de otros ilustres de la corte, vendió sus servicios al mejor postor. Cosa común en la época y más para un guerrero de su valía.

hace 2 años
6

Este fue el libro que provocó que mis compañeros de clase me mirasen como un bicho raro y es que, a pesar de que los maestros recomendaban su lectura, jamás nos la impusieron... pero yo elegí voluntariamente leerlo. Es cierto que puede hacerse muy pesado en algunos episodios, pero en general me resultó interesante por las descripciones y aprendí bastante sobre la época. La experiencia de su lectura fue similar a las novelas de aventuras, pero con ambiente caballeresco.

hace 4 años
2

Tostón.

hace 5 años
1

Infumable

hace 7 años
8

Es sumamente difícil sustraerse al vértigo que suponen, cuando menos, ochocientos años de literatura. Pero todavía, desde esa impresionante distancia, emocionan sus expresiones, figuras e imágenes. De manera magistral el pueblo-poeta, ese autor "cuyo nombre es legión", que diría biblicamente Menéndez Pidal, nos pone en contacto con una historia tan humana como el hombre mismo, anécdota que, al margen de nuestras actuales limitaciones -evidentes divergencias en el código manejado- , seguimos consumiendo con bobalicona satisfacción siempre y cuando esta venga sancionada por el no siempre respetable sello de la factoría Hollywood. Y es que el Cantar no hace otra cosa que actualizar el viejo tópico del "hombre hecho a sí mismo", que este posteriormete se actualizara hasta la saciedad y en ocasiones hasta la nausea, no le resta al clásico lo más mínimo. Su calidad dimana tanto del manejo originalísimo del género como del tratamiento profundo y acertado de lo humano que, por añadidura, se muestra en su esencia al margen de los siglos. Con todo, entiendo que la lectura y al tiempo disfrute pleno de esta obra, hace imprescindible la posesión de ciertas claves. Esa distancia, esos ocho siglos de literatura, nos obliga a solicitar la guía de un buen Virgilio. Una posibilidad puede ser la edición con estudio preliminar de Francisco Rico.

hace 9 años
8

¡¿Cómo que el Cid era español?! ¡Si yo clarito vi en la película que era el gringo Charlton Heston y Doña Jimena La italiana Sofia Loren! ¡A este paso me van a querer salir con que Jesucristo es judío y no Jim Cravizel! Chistositos los que aquí comentan.

hace 9 años
6

Que dificil calificarlo cuando a uno lo ponen obligatoriamente a leerlo, sin contexto, sin bases y como quien mandan a la guerra...

hace 9 años
4

Será una de las mejores obras de la literatura española, pero se me hizo muy duro de leer y me tenían que estar constantemente explicando contextos y términos. Apenas me enteré de muchas cosas después de haberlo leído varias veces (5).

hace 10 años
8

El Cantar de Mio Cid es tradicionalmente uno de esos tochos que nos mandan leer, sin ganas, en el instituto. Al momento de escribir esta crítica, la puntuación media es de 2,9 para un libro que es de los mejores de su época y género, lo que ejemplifica bastante bien la maldición de la lectura obligatoria. Sin embargo, es una lectura recomendada para el lector "no obligado", y bastante interesante: además de sus indudables méritos literarios, el curioso lector podrá observar detalles como la amistad con el moro o la velada crítica a la aristocracia leonesa que la tradición española "de destino en lo universal" había silenciado convenientemente. Merece una lectura atenta.

hace 10 años