ALGUIEN BAJO LOS PÁRPADOS SÁNCHEZ-ANDRADE, CRISTINA

Nota media 4,75 Malo 4 votos 1 críticas
  • GéneroNarrativa
  • EditorialANAGRAMA
  • Año de edición2017
  • ISBN9788433998361
  • Idioma Español

Resumen

Dos ancianas, Olvido Fandiño y su criada Bruna, deciden emprender un viaje, un último viaje. Lo harán en un viejo Volkswagen escarabajo, en cuyo maletero introducen un bulto sospechoso que parece un cadáver. Conducirá doña Olvido, que para algo es la orgullosa poseedora del primer carnet de conducir expedido a una fémina en la ciudad de Santiago. Ambas mujeres (que llevan media vida juntas, se pelean todo el día pero no saben vivir la una sin la otra) forman una extraña pareja. Quedaron unidas para siempre por un hecho terrible del pasado: un hecho relacionado con el matrimonio de Olvido con un abogado con simpatías galleguistas, la excéntrica familia de éste –que incluye a un hermano coleccionista de muñecas que hace misteriosos viajes a París– y los amoríos de la criada de la casa, con el trasfondo del estallido de la guerra civil y el mundo rural gallego. En su último viaje se sucederán los percances y los encuentros variopintos: con un reportero de televisión tal vez interesado en entrevistar a doña Olvido porque supuestamente conoció a Álvaro Cunqueiro, o con una pareja de guardias civiles que las ayudarán en la búsqueda de la dentadura postiza de Bruna, que ha salido disparada por la ventanilla. Mezcla de esperpento y road movie senil, esta novela chiflada con toques macabros narra la fuga de dos mujeres que son una mezcla de Thelma y Louise y las entrañables y temibles ancianas de Arsénico por compasión en versión gallega. Porque Olvido y Bruna dejan a su paso un reguero de cadáveres tanto en el presente como en el pasado. Cristina Sánchez-Andrade forja dos personajes inolvidables a los que somete a una peripecia enloquecida, desternillante y desoladoramente humana.

1 críticas de los lectores

4

Leí "Las lagartijas huelen a hierba" y me quedé entusiasmado con Cristina Sánchez-Andrade. Desde ese momento, la consideré una autora única, con una prosa exquisita y una sensibilidad bien dosificada que le permitía construir historias conmovedoras. Así enfrenté "Alguien bajo los párpados" aguardando una experiencia literaria de alto nivel. Y me encontré con un auténtico desaguisado. Lo peor es que el argumento de la novela es jugoso y los ingredientes podrían dar mucho juego; pero el desarrollo es una calamidad. Nada encaja en esta historia, todo huele a precipitación y falta de poso. Por señalar detalles que me vienen al teclado: el perfil juvenil de Olvido, una de las protagonistas, no parece compatible con la personalidad cuando llega a la vejez; el comportamiento de Benigno, su marido, fuera y dentro de casa no semeja corresponder al mismo individuo; tampoco cuadran las actitudes de Bruna, la sirvienta, en las distintas fases de su vida; hay unas cuantas escenas completamente inverosímiles, como cuando las dos ancianas matan e introducen en el maletero a un hombre joven y pesado; o cuando matan igualmente a la pareja de policías; o la entrevista que les hace la Televisión de Galicia; o el monólogo que suelta Olvido sobre las residencias de ancianos que parece más bien el punto de vista de la propia autora; o ese picotazo que le suelta una gaviota a un individuo (¿habrá visto Sánchez-Andrade alguna vez el pico de una gaviota?); o una vaca en un eucaliptal (jamás!); o incluso citar "bosque de eucaliptos" cuando más bien sería una "plantación" (un bosque es otra cosa); o ese David sonriente que se encuentra en una fachada de la Catedral de Santiago y no en su interior; o la lamprea que parece estar en el mercado siempre disponible (la realidad: 3 meses como mucho), o ese desván que en gallego sería "faiado" y no "fallado" como se repite en la narración... Pero más allá de cuestiones concretas, la novela se queda en un terreno baldío entre realismo mágico (esa gaviota que se mantiene en el techo del Volkswagen) y una realidad que se va haciendo más improbable -por decirlo de una manera suave- a medida que pasan las páginas al tiempo que la prosa de la autora se vuelve más mediocre. Un consejo: para la siguiente, tómese el tiempo preciso

hace 1 año